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Atendiendo a vuestras peticiones escribo este post, no sin antes recordaros que ir a la moda no es sinónimo de vestir bién. La moda es cíclica y los y las que tengais más de 30 ya habréis podido comprobar que podeis recuperar mucho de lo olvidado en el fondo del armario y lucirlo como prenda de plena actualidad, lo que no deja de ser un absurdo. Lo ideal es tener un estilo propio y no dejar que la moda te anule y te haga ir disfrazada. Ante la duda, lo más sencillo es siempre un acierto. Vamos allá.

1. El vestido o falda Peplum.

Ya sabeis, estos que llevan un volante en la cintura. La palabra ya lo advierte en su vertiente cinematográfica, películas de aventuras históricas, tipo Ben-Hur o Gladiator… Así es, decantarse por este tipo de corte es toda una aventura, muy pocas chicas saben llevarlo, generalmente lo llevan por encima de la cintura, lo que no resulta nada favorecedor para la silueta, acorta y parece que el vestido haya encogido. Es un claro ejemplo de me lo planto porque se lleva, sin más. O como dice un amigo mío cuando llega a la tienda: “a mi deme lo que lleva el muñequito”. Error.

Resulta favorecedor cuando es un half peplum, generalmente en la zona de la espalda, va muy bien para las siluetas que tienen poco marcadas la cintura, o con poco trasero, porque lo acentúa. Para todo lo demás, yo prescindiría de él.

2. Los cuellos enriquecidos.

En general, suelen ser con pedrería, aunque los he visto con otros materiales, piel, plumas, patchwork variado, etc. En principio, prefiero un jersey con un cuello limpio, pero es fácil caer en la tentación. Recuerda que te vas a cansar antes, que es más dificil de combinar que los otros y que lo usarás mucho menos.

Importante, si lo llevas sé discreta con los pendientes y deja el collar en casa, ya hay adornos suficientes.

Su uso es complicado y aconsejo las dosis pequeñas.

3. Cuellos camiseros con tachuelas.

Prefiero escuchar “You got it” o “pretty woman” que vestirme como Roy Orbison. Gracias pero no. Está de moda, sí,  peru son un paso hacia el abismo a no ser que seas muy estilosa y te miren con indulgencia por fashion victim. Para las demás, alejaos. Es la crónica de un error anunciado.

4. Prendas de piel

Una buena chaqueta de piel, siempre está de moda, que se diga que se lleva la piel es que las tiendas low cost se van a llenar de prendas de sky o  similares de las que es mejor ni acercarse. No hay necesidad de ir de vinilo, ni de plástico si no hay pasta. Sé auténtico, te ahorrarás sudores y erupciones.

5. El pelo liso con la raya en medio.

Creo que no ha dejado de llevarse nunca, pero bueno, algo hay que poner. Se siguen llevando los volúmenes retro, pero con la melena no tan ondulada. A mí esto plin, mi pelo se niega a ser liso, lo de la raya en medio, sin problema.

6. El color.

Los colores tradicionales del invierno se pueden romper con colores intensos. Los que más he visto en colecciones son el rojo, que es un clásico, el fucsia, en Ralph Lauren, Anna Sui y Blumarine o el naranja, en Prada y Haider Ackerman. Está bien romper, lo malo es si lo rompes todo, hasta el buen gusto, como por ejemplo los bolsos pompon o los abrigos peluches de blumarine, se lo dejaremos a las it girls.

7.  Pantalones estampados.

Nada que ver con los pantalones cagados modelo no sin mis rastas o perro flauta. Hablamos de pantalones sastre o pitillo estampados en telas ricas o con brillo. En principio, interesantes, pero claro, dependerá del estampado en cuestión. Coqueteas con el desastre. Si te decides, sé sobria o sobrio con todo lo demás. Deja el protagonismo sólo al pantalón.

8. Botines para todo.

Busco ser una rendida admiradora a esta tendencia, por lo cómodos que son, pero me resisto con las faldas, a no ser que tengan mucho tacón y, aún así, no salgo convencida, pero estoy en plena sensibilización.

9. Los bolsos s y xs

Normal, de los otros ya tenemos. Pero como ya he pasado la veintena hace siete se llevaban así y tengo un buen alijo, así que …. De todas formas necesito un bolso en el que quepa: monedero, dos juegos de llaves, gafas de sol, gafas de vista, kit aseo dental, kit para esos dias del mes, gloss, blush, pañuelos, toallitas, auriculares y iphone, más otras cosas que seguro que necesito y que se me ha olvidado o que no he querido confesar que llevo.

10.Las tachuelas.

En todas partes, incluidos bolsos y zapatos. Para mi son un horror en los hombros, desde el chandal de adidas torero no había sentido tanto pavor al ver una prenda. Si te gustan no me hagas ni caso, claro, pero estás avisada. Caida al abismo del infrachonismo. Es lo que tiene.

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