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Debra Granik 2010.  Me ha parecido una película muy intensa. Quizás, en algunos momentos el ritmo se ralentiza, pero  creo que va muy bien con el hilo argumental centrado en la frustración de la joven protagonista ante el silencio impuesto por los clanes familiares.

Es una película muy cruda que muestra una realidad familiar muy alejada del estilo suburbian del american way of life. Muestra la absoluta miseria, humana y social,  en pleno corazón  de E.E.U.U. , en las Ozark, que con su austera belleza se convierte en un personaje más de la película.

Muestra la peor cara de una comunidad jerarquizada a modo de clan familiar en la que todos están sometidos. La atmósfera que se respira es de tensión, miedo y misterio. No hay lugar para el perdón, la empatía o la caridad.

Desde el principio el peso del mundo recae sobre esta joven adolescente, un peso abrumador que nadie puede aliviarle, ni familia, ni el Estado, sólo el saber dónde está su padre, para que pueda hacer frente a la fianza.

Su determinación y su sentido de la responsabilidad parecen impropios de alguien de esa edad, confiriéndole un aire de frágil fortaleza típico de las heroínas clásicas. Quizás lo más heróico de la película sea el que pueda existir un amor así en ese lugar. Un amor  que implica renuncia a los propios sueños, que encadena y que hace arriesgar hasta la propia vida.

Los personajes son fuertes y muy adustos. Los  más amables son, curiosamente, los más inesperados: el reclutador, que me parece hasta tierno y el cazarrecompensas.

Creo que es muy recomendable siempre que apetezca ver una película diferente y se tenga el estómago y el estado de ánimo aptos.

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